ferias · criterio editorial
De la feria al titular: qué merece crónica y qué es solo un folleto
Las ferias comarcales acumulan mantel, cuña de megafonía y un díptico que se parece al del año anterior. El criterio de Vector Anchorhub es simple: cubrimos el acuerdo que cambia un horario, un precio o un espacio; no cubrimos el pregón si el pregón no mueve nada en el recinto.
Un ejemplo de 2025: dos queserías intercambiaron metros de mostrador para no repetir el mismo tipo de cuña. Eso es una decisión de marca colectiva. El recorte de cinta no lo es.
Quien encarga una cobertura de feria recibe, antes de ir, una negativa posible. Si al llegar solo hay folleto y cola de foto, volvemos con una nota breve de ambiente o proponemos reprogramar a otro acto. No alargamos con adjetivos el vacío.
El titular de feria debe caber en una frase que un expositor reconocería al leerla en voz alta. Si no la reconoce, hemos escrito el díptico otra vez.
Este filtro protege el archivo y protege a quien paga. Una crónica inflada se detecta en el pueblo al día siguiente. Preferimos un texto corto con un trueque de espacio que un texto largo con «gran afluencia».